En el ya
lejano mes de septiembre del año 2010 se anunció, de la mano de Panasonic,
que la compañía estaba trabajando en Japón en un robot capaz de lavarle el pelo
a las personas sin peligro de ningún tipo.
Esta idea
recibió una importante atención por parte de la prensa y de los especialistas
en robótica, pero era de esperar que la empresa tardara en terminar
el proyecto y en poder tenerlo en funcionamiento de manera oficial.